El silencio realmente tiene sonido.

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El universo, las matemáticas, la geometría, la genialidad de algunos grandes de la ciencia y la música han ayudado a entender que el silencio realmente tiene sonido si atendemos atentamente lo que nos rodea.

“La armonía de las esferas”

Está partitura fue escrita por el astrónomo Johannes Kepler en el siglo XVI donde describía por sus distancias relativas al Sol melodías musicales imaginando cuerdas invisibles entre el Sol y el planeta.

Esta idea fue basada en Pitágoras hace más de 2500 años cuando él dijo que los planetas al moverse emitían melodías hermosas que juntas creaban la armonía de las esferas.

Pitágoras a esto lo llamó silencio, que no era la ausencia de sonido, si no el sonido del universo que siempre estaba ahí, pero por no poner la atención enfocada no podíamos escucharlo.

Pitágoras al tiempo usa las relaciones numéricas de la naturaleza al sonido audible, lo que entre músicos conocemos como escala cromática.

afinación pitagórica musical expresada como una espiral

Kepler usa esas relaciones para entender que las órbitas de los planetas eran elípticas.

100 años después, Newton ( y la proverbial manzana cayendo en su cabeza) creyente de esto, decidió llamar gravedad a ese fenómeno porque se decía que mientras un astro tenía más masa, nos daba un sonido más grave, de ahí la palabra gravedad.

300 años después, Einstein escuchaba Mozart porque decía que era el único -capaz de escuchar aquello que Pitágoras decía-.

Einstein intuyó que esto que llamamos gravedad, aquello que deforma el espacio y el tiempo, se comporta en forma de ondas, y no fue hasta hace 3 años que se han empezado a captar en los laboratorios LIGO.

“Las ondas gravitacionales nos ayudan a ver el universo con los ojos cerrados, la armonía de las esferas, la música del universo nos ayudará a comprender de dónde venimos, qué hacemos aquí y hacia donde vamos”.

Y es así como puedes entender que el silencio realmente es música para nuestros oídos, si sabemos cómo escucharla a nuestro alrededor.

Otras imposibilidades en …

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